Noticias
Stuart Crichton y Jamie Hartman: Trajeron de regreso a los Backstreet Boys

Fue aproximadamente un año cuando el productor Stuart Crichton conducía desde su casa en Los Ángeles a Las Vegas con un amigo de su Escocia natal. “El viajé duró cuatro horas y mientras conducía estaba cantando algunas canciones nuevas en las que participé”, recuerda Crichton sobre aquel viaje. “Cuando le mostré Don’t Go Breaking My Heart, dijo que debería enviársela a los Backstreet Boys.

Resultó ser un buen consejo, ya que más tarde el grupo regrabó el demo producido por Crichton y Jamie Hartman, además de ser coescrito por el cantautor Stephen Wrabel. Rápidamente se convirtió en la canción más exitosa de Backstreet Boys en más de una década, con la banda pop impulsada por piano la canción debutó en el puesto N°32 en junio en la lista Pop Songs, su primera participación en los charts desde el 2007. También es el último single para el dúo de productores, quienes trabajaron por separado antes de formar una sociedad en los últimos años. “Después de descascarar ideas durante mucho tiempo, tener una canción con los Backstreet Boys es realmente un privilegio en lo que a mí respecta”, explica Hartman. “Trabajar con estos hombres tan cerca y que tenga ese nivel de éxito. Es algo sorprendente, maravilloso y simplemente todo fluyó”.

Las semillas de “Don’t Go Breaking My Heart” se plantaron solo dos semanas antes de la excursión de Crichton en Las Vegas. “Recuerdo a Stuart tocando esos acordes en ese tempo exacto”, dice Hartman de la composición. “Literalmente, tan pronto como comenzó a hacer eso, generó melodías muy rápidamente en mí y para Wrabel. Una cosa que puedo prometer de trabajar con Stuart es que él se emociona muy rápido. Fue ridículamente divertido”.

A partir de ahí, el trío construyó rápidamente el demo, algunos elementos se unieron por pura casualidad. “Nunca cuantifiqué nada, pero había algo en mi computadora ese día”, dice Crichton, de lo que es esencialmente el proceso de ajustes fue automático en la pista en el software de producción. “Por alguna razón, se cuantificó y fue demasiado perfecto para volver a cambiarlo”. Otra de las claves del demo fue la interpretación vocal de Wrabel y la construcción de la armonía, además de la melodía en el coro infeccioso de la canción. “Comenzamos con una versión más baja y luego probamos un tercio más arriba, fue ligeramente diferente y hermosa”, dice Hartman. Toda la canción tardó aproximadamente cinco horas en completarse y marcó la primera colaboración como un trío para Crichton, Hartman y Wrabel.

El resultado fue el forraje perfecto para la adulta banda de chicos que buscaban un sonido fresco y a su vez querían mantenerse fieles a sus raíces musicales. Después de todo, han pasado 23 años completos desde su primera participación en el Billboard Hot 100 (en 1995, su primer single “We’ve Got It Goin’ On”, alcanzó el puesto 35), y han pasado 19 años desde que su tercer álbum “Millennium”, se convirtiera en uno de los álbumes más grandes en la historia de la música (presentando exitosos singles como “I Want It That Way” y “Show Me The Meaning Of Being Lonely”), vendiendo más de 13 millones de copias en los Estados Unidos y ayudando a consolidad el género pop a fines de los años 90s.

Después de un largo receso desde su última entrada al cuadrilátero, los Backstreet Boys estaban ansiosos por regresar. Simultáneamente, Crichton sabía que tenía algo especial. “Sabía que querían hacer algo fresco y contemporáneo, así que les envié la canción y se volcaron a ello. Al día siguiente, los cinco chicos nos enviaron un email, a mí y a su manager Jen: “Queremos esta canción y queremos cantarla”.

El éxito de “Don’t Go Breaking My Heart”, también marca el último éxito para Crichton y Hartman como productores solistas, como un dúo. Para Crichton, su carrera se remonta a principios de los 90s como parte del sensual dúo electrónico escocés Narcotic Thrust; más tarde se movió a la producción de los espectáculos de Kylie Minogue y Pet Shop Boys, su más reciente trabajo donde obtuvo créditos de producción y escritura con Kesha ganándose una nominación al Grammy. Hartman, mientras tanto, ha estado ocupado en los cortes musicales para artistas que van desde Christina Aguilera a Jennifer Hudson, coescribiendo la exitosa canción “Human” de Rag n’ Bone Man. Cuando los dos se unieron por primera vez aleatoriamente para una sesión, Hartman tuvo libertad bajo fianza, impresionó a Crichton cancelando la colaboración personalmente. “Vino a decir: Hola, encantado de conocerte. Lo siento pero no puedo hacer esta sesión. Y pensé: Ok, esto es genial”.

Es ese hilo de humanidad que también hizo delicias con los Backstreet Boys. “Lo único que realmente me impresionó es que los chicos nos agradecen verbalmente”, dice Crichton. “Han tenido mucho éxito, lo que a menudo hace que los artistas sean distantes contigo; el ego toma el control. Pero en cualquier entrevista todos somos mencionados. No puedo decirte cuántas veces nos han dicho lo agradecidos que están. Incluso la última vez que vi a Kevin (Richardson), se lanzó sobre mí y me dijo: ‘No puedo decirte lo mucho que estoy agradecido por “Don’t Go Breaking My Heart”, ha sido genial para nosotros’. Me hace querer trabajar diez veces más duro para ellos”.

Después de tres décadas en las trincheras, Crichton sabe cuán raro es eso. “Recuerdo que alguien me preguntó cómo defino el éxito”, dice. “Es muy difícil mantenerse dentro en este negocio, así que si puedes hacer algo que amas apasionadamente por casi 30 años, para mí eso es tener éxito. Todavía tengo la misma emoción en las sesiones. La longevidad en el negocio es difícil, pero es poco más fácil si te encanta lo hacer a través de los altibajos”.



Créditos: Billboard
Traducción: Weird World Chile